Bomberos Veteranos

En estos tiempos en los es necesario el aprovechamiento integral

El alcalde de Barcelona Sr. Xavier Trias, cuando se ha de referir a los bomberos jubilados de Barcelona o a la asociación Cau dels Bombers Jubilats de Barcelona lo hace de una forma que me ha llamado la atención.  No emplea la palabra bomberos jubilados o bomberos del Cau, sino que se dirige a nosotros como los bomberos veteranos. 

Me hace pensar que nuestro alcalde tiene una buena opinión de nosotros, la palabra veterano supone una diferencia importante, la del coche que va al desguace, con el otro coche a que a pesar de tener los mismos años y desgaste no se da de baja, sino que se mantiene como símbolo de una época, haciéndolo rodar solo en ocasiones especiales, se guarda como ejemplo de una calidad dentro de sus características y del como se hacían las cosas en otros tiempos con menos tecnología.

Sin duda, hay una diferencia importante en ser visto como un coche viejo o como un coche histórico

En el año1966 (año de mi ingreso en el entonces SEIS) a nivel nacional (aunque parezca mentira) no existían leyes, normativa ni ordenanzas nacionales que orientaran sobre como prevenir incendios en los edificios, viviendas, fábricas, hospitales, hoteles, etc. por supuesto tampoco se disponía de instrucciones o indicaciones del que hacer en caso de incendio, como utilizar los medios de extinción instalados, ni como hacer una evacuación.

El Sindicato Nacional del Seguro, era quien exigía a sus asegurados la cantidad y tipo de extintores que se tenían que instalar así como toda la protección contra incendios que se consideraba necesaria para las dimensiones y los riesgos del lugar a asegurar.

Fue en el año 1974 cuando surgió la primera Norma Tecnológica sobre Instalaciones de Protección contra el Fuego (NTE-IPF) donde ya se daba información y asesoraba sobre medidas de prevención, pero no  fue hasta el año 1981 con la Norma Básica de Edificación NBE-CPI 81 donde la norma ya fue de obligado cumplimiento en toda España.

Los bomberos veteranos teníamos la practica en extinguir los incendios (que en Barcelona en aquellos tiempos eran muchos e importantes) y como en nuestros informes teníamos que detallar las posibles causas del inicio, nos obligaba a preguntar e investigar en muy distintos lugares donde se producían los siniestros, lo que unido a nuestras propias experiencias, nos proporcionaba unos conocimientos en la prevención y en la lucha contra incendios, que no se encontraban en ningún libro ni departamento técnico español.

Los bomberos de entonces, nos dedicábamos a apagar incendios como siempre se había hecho, si bien algunos de los bomberos veteranos que actualmente formamos parte del Cau, en nuestra juventud o periodo activo, en tiempo libre fuera del servicio, ampliábamos esta dedicación, a cubrir un vacío que existía en la administración y en las empresas, como era la prevención de incendios.

Por nuestra cuenta colaborábamos con empresas de todo tipo, trasmitiendo nuestras experiencias, haciendo notar las causas que habían provocado los incendios, buscábamos formulas para evitar que se pudieran volver a producir y en caso de que así fuese, dábamos charlas a los empleados u operarios explicándoles, no los riesgos de las substancias que manipulaban (las conocían mejor que nosotros) pero si del lugar donde trabajaban, así como de las medidas a adoptar para evitar los conatos de fuego y en caso de que estos se produjesen, que hacer confinarlos, evitando su propagación y combatirlos. Destacábamos las posibilidades que tenían para combatir un principio de incendio con los medios que disponían, y para ello enseñábamos el manejo de los extintores, la utilización de las mangueras, protegerse del humo, así como evitar que el fuego se propagara a otras secciones, todo ello mientras se llamaba a los bomberos y si se consideraba necesario se alertaba para evacuar las instalaciones o el edificio.

Nuestra profesión unida a las experiencias, nos permitían vislumbrar riesgos que otras personas con mayor cultura y formación eran incapaces de detectar, por lo que generalmente antes de realizar alguna reforma o ampliación los responsables de seguridad de la empresa, nos tenían en cuenta y nos pedían opinión. Junto con ellos colaborábamos en la confección de los planes de emergencia de primera intervención y los planes de evacuación mucho antes de que estos fueran normalizados y obligatorios por ley.

El Cau del Jubilat dels Bombers de Barcelona, se formo en el año 19    con la intención de mantener un espíritu de compañerismo, amistad y amor por la profesión de bombero, después de haber convivido durante 30 o 40 años en situaciones diversas y complicadas. El Cau pretende que con la jubilación no se rompan esos lazos que nos unieron a pesar de nuestras lógicas diferencias de carácter o de criterio, y con esta intención se crearon unas actividades que a través del Cau pudiéramos compartir, como:

- Organizar excursiones para los socios y simpatizantes

- Realizar visitas culturales a lugares emblemáticos de Barcelona y su entorno

 

- Realizar charlas de prevención de incendios en centros cívicos y en asociaciones de vecinos

 

- Visitar a los compañeros que se encuentran alojados en Residencias

 

- Mantener y conservar un pequeño museo de cascos y objetos bomberiles que los bomberos ceden para evitar que puedan acabar en la basura o en el chatarrero 

 

- Comunicar a todos los miembros del Cau,  cuando se produce la defunción de uno de nuestros compañeros jubilados o no

 

- y finalmente, el Cau se despide de sus socios fallecidos colocando un ramo de flores y el casco de bomberos en la última ceremonia

 

Para realizar estas actividades, disponemos de un local que nos cede el Ayuntamiento y también de toda la colaboración de la Jefatura del Servicio, si bien nuestros ingresos como asociación se resumen a la cuota anual de los socios, y a una modesta aportación anual del Ayuntamiento relacionada con las charlas de prevención que realizamos en los centros cívicos y asociaciones de vecinos.

 

Actualmente las empresas están obligadas por ley a tener responsables de seguridad en proporción al número de empleados que dispone, para lo cual se han creado academias para la formación de técnicos en seguridad, donde uno de los apartados corresponden a la seguridad contra incendios y donde se exige conocimiento en la prevención y lucha contra incendios, con ejercicios prácticos de extinción de fuego, que orientan a estos técnicos para la tarea preventiva que han de aplicar en las empresas donde realizan su función, y yo me pregunto, si ahí, hay un espacio donde algunos de los bomberos veteranos podríamos colaborar (de forma gratuita, sin cobrar) ayudar a unos técnicos que en su mayoría disponen de una experiencia estandarizada en prevención, con base a una normativa escrita, a la visión de videos y con prácticas en extinción con extintores en una bandeja de inflamables y en túnel de practicas.

 

Los bomberos veteranos podríamos dedicar un día al mes para visitar esa empresa con la que estuvimos colaborando hace años, volviendo a ver a algunos de sus responsables o a sus sustitutos, para ofrecerles una colaboración gratuita, con una visión complementaria a la académica sobre el plan de seguridad ya confeccionado de intervención y de evacuación actual, y si lo creen oportuno romper la rutina dando a los empleados una charla sobre prevención, intervención y evacuación por un exbombero, antiguo colaborador de la empresa.

Donde está el truco, pues que para un jubilado ( para mi ) sería agradable que después del tiempo transcurrido, todavía se me pueda tener en cuenta y que se escuche una opinión diferente.  La otra opción es que por este servicio el Cau del Jubilat dels Bombers de Barcelona podría aceptar un donativo (opcional) que le ayudara a financiar en parte algunas de las actividades (excursiones y visitas) que ahora se están ofreciendo a precio de mercado al no haber ingresos para subvencionarlas, lo que ampliaría la participación y asistencia a las mismas por parte de nuestros socios bomberos veteranos.

 

Como se puede ver es una nueva idea de bombero, un flax personal que se me ocurre que podría ser factible y de utilidad, ofreciéndome a intentar ponerlo en practica en empresas con las que colaboré en sus planes de prevención de incendios, como Supermercados Caprabo, Celograf, Plásticos TaTay, etc. y otras empresas o lugares donde me hubiese gustado colaborar en sus planes de emergencia, como el que deben tener en el parking de Diagonal Mar o los edificios Hotel de las Arts y el edificio Mapfre y que lo dejo expuesto en mi web con la seguridad de que no tendrá repercusión ni respuesta, pero será otra de mis ideas que quedará escrita.

 

Antonio Zapater Oliver